RETIRO DE LOS G.O.C.J.
NECESIDAD:
El ritmo de la vida puede desgastar espiritualmente. Insensiblemente, nos dejamos llevar por la ley del mínimo esfuerzo, bajamos las metas y nos acomodamos a los criterios del mundo.
Una experiencia de siglos demuestra que hace falta un espacio mensual para detener el ritmo vertiginoso que nos impone la sociedad y para encontrarnos en paz con Dios y con nosotros mismos.
Ayuda un lugar tranquilo, alejado de las ocupaciones habituales, dedicando un tiempo suficiente para “poner en sintonía” el espíritu.
Se trata de crear un clima exterior de silencio y de paz para que el alma pueda serenarse y lograr lo que pretende o, mejor, lo que Dios pretende de ella.
“¡Qué descansada vida la del que huye del mundanal ruido y sigue la escondida senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido!.”
No se debe considerar como una “obligación” o “compromiso” sino como un regalo positivo y muy valioso, que no se debe desaprovechar.
Nunca se puede limitar al “cumplir”, regateando tiempo o energías, pues eso estaría minando la misma esencia del Retiro e impidiendo sus frutos, al mismo tiempo que uno se engaña a sí mismo.
El que en un momento dado pueda haber una excepción por un motivo serio, no puede convertirse en un “permiso o excusa general” para rebajar el tiempo, el clima exterior e interior, la exigencia, etc. , porque eso redunda en daño de la persona y de los Grupos.
SE PRETENDE:
1°- Un día de intensa unión con Dios. “Ejercicios en pequeño”.
- Ambiente de oración.
- Revisión del “rumbo y ritmo” de la vida espiritual personal.
- Actualizar el “Proyecto de Vida”, cotejándole con el que Dios tiene para mí.
2°- Como se suele hacer con personas que tienen los mismos objetivos e ilusiones, ayudará la convivencia, aunque siempre subordinado al fin primero, del encuentro con Dios.
- Momento de convivir, aunque siempre enfocándolo a la ayuda mutua en orden al avance espiritual, y no sólo como mero grupito de amigos en un “week end”.
- Es fundamental la Revisión de la vida espiritual del Grupo.
ESQUEMA PRÁCTICO:
Primera parte del Retiro: conviene que sea personal.
- La mañana en silencio. Quizás con dos meditaciones que ayuden a centrarse. Buscar ambiente externo e interno de paz. interiorización personal.
- Si es posible, con Exposición de Santísimo
- Al menos dos horas d e oración personal.
“Comida de fraternidad”, para convivir, conocerse, dialogar ...
Por la tarde:
- Rosario solemne.
- Reunión de Grupo: Revisión profunda de su vida espiritual. Puede ser de los temas tratados en el Retiro, del Ideario, del punto que convenga por las circunstancias. Comparar la situación del Grupo con lo que Dios quiere de él. Buscar siempre el avance espiritual.
- Mesa Redonda con preguntas de Teología. Moral. Espiritualidad...
- Avisos. Círculo, charla...
Terminar con la Misa.
- En la Misa se sintetiza el Retiro y es el acto principal que lo corona.
- Darla una relevancia especial: solemnidad, canciones previamente preparadas. acólitos, incienso, etc.
RITMO:
- PUNTUALIDAD empezando sin retrasos, o “recuperar” después, si se ha comenzado tarde.
- APROVECHAR EL TIEMPO, sin agobiar, pero sin perderlo.
- ASISTENCIA DE TODOS A TODO EL RETIRO.
- Si alguno no puede asistir al Retiro por causa justificada:
- Avisa previamente a su Jefe
- Hace el Retiro por su cuenta cuanto antes, informándole a su Jefe
- MOTIVAR la asistencia a todo el Retiro, la puntualidad y la participación.
DURACIÓN:
- Un día
- Puede comenzar la tarde o noche anterior. Esto ayuda mucho para lograr el ambiente adecuado interior y exterior. En todo caso no menos de unas 10 horas
DIRECCIÓN:
- Preferiblemente un Sacerdote bien preparado y que tenga sintonía con nuestra Espiritualidad y estilo. Él propone las meditaciones, celebra la Misa, confiesa, atiende a la gente...
- (Todo el día, o bien por la mañana o por la tarde).
- Los miembros de Grupos, yendo juntos a una Misa próxima.
- También podría ser alguna otra persona, aunque no sea Sacerdote, ni miembro de los Grupos, si puede transmitir nuestra Espiritualidad.
- Utilizando cintas magnetofónicas adecuadas.
TEMA:
- El que más convenga, según las necesidades actuales de las personas.
- Tener en cuenta, en lo posible, el tiempo litúrgico.
- Puede ser tema monográfico (Eucaristía, María, Oración, Sacrificio, Apostolado, Deber, Caridad, Desprendimiento...) o bien tocar distintos temas.
- Conviene concertar con tiempo suficiente el tema con el ponente, de modo que no se le “imponga” un tema que no domine, sino comentar con él lo que en ese momento hace falta...
Participación de otras personas:
- El ritmo del Retiro debe ser el propio de Grupos, sin rebajarlo para acomodarse a otras personas.
- Como el Retiro es un bien espiritual, no se puede impedir que haya otras personas, además de los miembros de los Grupos. Es más, quizás convenga invitarles si se prevé que es para su bien y que no impiden el clima del Retiro.
- Si hay gente nueva, algún veterano podría atenderles, pero éste tendría que suplir en otro momento el tiempo que ha empleado en ellos.

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